La Matanza: crearon una fábrica de calzado que recibió la “bendición” del Papa Francisco

Dos emprendedores de La Matanza alcanzaron reconocimiento internacional tras enviarle un par de zapatillas de regalo al Santo Padre. Le dan trabajo a más de 20 vecinos del barrio

De la nada y en una de las zonas más carenciadas del conurbano, dos emprendedores crearon una fábrica de calzado en el asentamiento Puerta de Hierro de La Matanza y le dan trabajo a más de 20 vecinos de ese barrio, desde donde enviaron de regalo una caja de zapatillas al Papa Francisco, quien -a través de un mensaje de audio- consideró el obsequio como “un gesto y un símbolo”.

La marca PH Calzados es un emprendimiento que pertenece a Oscar Moyano y Roberto Bobadilla, de 36 y 41 años respectivamente, que a mediados de 2019 crearon la marca y generaron una oportunidad laboral para vecinos capacitados en el oficio de la zapatería y la reparación.

También el obispado de San Justo se involucró en el proyecto. “Recibimos aportes y se donaron los materiales para la fabricación de las primeras zapatillas. Los pusimos en contacto con la Cámara de Calzado. Ayudamos para que se puedan capacitar y tratamos de conectarlos con personas que los ayuden desde la experiencia a sostenerse con los vaivenes económicos del país”, relató Ángel Recine, colaborador de monseñor Eduardo García, obispo de San Justo.

Además, un reconocido empresario argentino, Federico Álvarez Castillo, dueño de la marca de indumentaria Etiqueta Negra, les brindó asesoramiento para fortalecer la empresa y el diseño de sus productos. Desde Construyendo, una organización de la sociedad civil, se acompañó a los emprendedores en la gestión de espacios en ferias para la venta y se contribuyó a la puesta en valor de la futura fábrica de PH Calzados.

El obispado es el que está supervisando la construcción del edificio, en un galpón de 600 metros cuadrados en un predio de Cáritas de La Matanza. Esta parte del proyecto se realiza con fondos privados y se espera que se termine entre mayo y junio. Actualmente, Moyano y Bobadilla alquilan un taller, donde trabajan provisoriamente. En una de las mesadas de este espacio tienen los planos de la fábrica donde esperan estar instalados en los próximos meses.

“Nosotros le hicimos llegar las zapatillas al Papa”, expresó Recine. Un día, monseñor García les dijo a los emprendedores que necesitaba una caja con unas zapatillas talle 42 y les pidió que la firmaran. Luego se enteraron que esa caja estaba volando hacia Roma. “Cuando recibimos la foto con las zapatillas en manos del Papa fue muy loco. Nos sentíamos parte de algo grande. Nos fortaleció y nos infló el pecho”, contó Bobadilla.

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