Del baúl de los recuerdos: diez hits de intérpretes olvidados

Los catálogos, los rankings y las etiquetas tiene una característica común: son injustos. Hay bandas que trabajan durante años, graban discos, ensayan, producen sus propias fechas y no logran llegar más allá de su barra de amigos. Otros la pegan con el primer corte, meten temas en la radio, se cuelan entre los más escuchados de Spotify y consiguen que una discográfica les financie su disco debut. Entre el éxito y el fracaso se dibuja una línea delgada sobre la que bailan los que no están ni de un lado ni del otro, músicos que consiguen con una canción lo que a muchos otros les cuesta años. Puede que estos hayan tenido menos suerte, talento o constancia para quedarse del lado glamoroso. Pero, ¿quién les quita lo bailado?

En los Estados Unidos se lo denomina “one hit wonder” y en España “flor de un día”, son artistas detrás de un éxito demoledor que no pueden ir más allá, aunque sigan componiendo, aunque continúen sacando discos. Y aquí viene la parte injusta del asunto, a veces estos músicos son catalogados de este modo en un mercado en particular, mientras que en otros lados siguen cosechando gloria y aplausos.

Incluso el mismo artista con otro proyecto puede evolucionar y seguir adelante con mucha repercusión (es el caso de Jack White) o no hacer sonar nunca más un tema en Sudamérica y continuar siendo ídolos en su tierra de origen (como The Rasmus). Hay otros que se pierden en el tiempo y el espacio, quedando anclados para siempre en una misma canción que los hizo llegar hasta lo más alto y los condenó para siempre. Aquí va un repaso por diez canciones imborrables de las últimas dos décadas y el presente de sus intérpretes.

“Are You Gonna Be My Girl”, de Jet (2003)

Hermanos, australianos, desaliñados… ¡Los nuevos AC/DC! Así vendieron y así compramos a los Jet, la banda que con su tema “Are You Gonna Be My Girl” desató la ilusión de muchos aficionados al rock and roll en todo el mundo. El video en blanco y negro y la estética del grupo acompañaron esa impronta vintage y valvular. Nic Cester (voz y guitarra rítmica) y Chris Cester (batería y coros) tenían la actitud y el talento para comerse la escena entre dos pancitos, pero fue tal el impacto que generaron con ese corte de difusión que nada de lo que hicieron después pareció estar a la altura. Del disco Get born (2003), el tema se usó en campañas publicitarias, cortinas de programas de TV y rotó en la radio y los canales de videos (cuando pasaban música) hasta decir basta. Siguieron sacando discos que pasaron sin pena ni gloria y se separaron para seguir por caminos distintos. Todos siguen haciendo música, tocaron juntos hace unos años y no descartan volver a hacerlo.

“I Love It”, Icona Pop (2012)

Pegadizo y perfecto, el hit de Icona Pop cumple con todos los requisitos para ser único. El dúo sueco compuesto por Aino Jawo y Caroline Hjelt la rompió en 2012 con este tema en el que participa Charli XCX. La artista invitada en aquella ocasión logró que su fama fuera permanente y en la actualidad es una artista convocante, que se pasea por los festivales más importantes. Pero las Icona, no, aunque llegaran al puesto número 1 de los temas más escuchados del Reino Unido se quedaron ahí. Llegaron a abrir shows para Katy Perry y para Miley Cyrus y también metieron otra canción suya en el videojuego Fifa 2016, pero nada iguala a la locura de “I Love It”. A pesar de no haber vuelto a despegar, las Icona siguen girando con su propuesta divertida y fashion, lo que les valió ser nombradas recientemente como embajadoras de una importante marca de telefonía celular que lanzará en unos días su nuevo smartphone con tapita. Nostalgia millenial para los tiempos que corren. 

“You’re Beautiful”, James Blunt (2004)

Lo parodiaron, se burlaron de su videoclip y de su falta de expresión, pero es imposible negar que James Blunt metió una canción entre las más escuchadas de 2004 y cuyo estribillo es imposible no cantar aun cuando suena hoy. El inglés se hizo conocido por su tema tierno, después de haber abandonado una carrera militar que lo tuvo como responsable del batallón británico en Kosovo, entre otras tareas castrenses. “You´re Beautiful” llegó al puesto número uno en los rankings de su país y también en los Estados Unidos y se escuchaba en todos lados. Aunque no pudo ni siquiera acercarse a otro golpe de efecto como el de su primer hit, James sigue tocando y componiendo y es un asiduo invitado a los banquetes de la realeza británica, ya que lo une una amistad con diferentes miembros de la corona. 

“Aserejé”, de Las Ketchup (2002)

Hijas del guitarrista El Tomate, las hermanas Pilar, Lola y Lucía Muñoz fusionaron flamenco y pop en su licuadora musical, un estribillo imposible y coreografías ideales para el espejo o la pista. Originarias de Córdoba, España, metieron el “Aserejé” hasta en la sopa. Primero en el verano español de 2002, después en el verano sudamericano de 2003, el trío se coló tanto en cumpleaños como en discotecas con ese pasito tan distintivo, aun cuando no existía Tik Tok. Comercializaron siete millones de copias en ese momento y llegaron al puesto 103 de los singles más vendidos de la historia en su país. Mundialmente lograron equiparar el impacto de sus compatriotas Los del Río y su “Macarena”, pero se quedaron ahí. Poco se ha sabido de ellas, pero habrían dado señales de vida no hace tanto en un festival de México, en la TV peruana y en algunas presentaciones en vivo en Noruega y Suecia, donde todavía siguen haciendo sonar su antiguo hit. Será cierto eso de que el público se renueva. 

“Crazy”, de Gnarls Barkley (2006)

Este temazo es producto de la unión de dos tipos con una interesante carrera. CeeLo Green es músico y compositor, rapero, cultor del hip hop y el R&B. Danger Mouse también es músico y, como productor, ha trabajado con artistas tan diferentes como The Black Keys, Gorillaz y Norah Jones. Cuando Green y Mouse se conocieron, decidieron que tenían que hacer algo juntos y crearon Gnarls Barkley. El gran hit de este combo fue “Crazy”, corte de su disco debut, impulsado por un llamativo video cuya estética recuerda al de Test de Rorschach. “Crazy” trepó al puesto número 1 en el Reino Unido solamente por las ventas mediante descarga digital y se convirtió en pionero en esta modalidad. CeeLo volvió a tener su propio one hit wonder con “Fuck You” en 2010, de modo que repitió la sensación, pero esta vez como solista. Gnarls Barkley como grupo siguió sacando algunos temas y aunque no volvieron a mostrarse juntos, nunca le pusieron punto final a este proyecto que, aparentemente, está solamente en pausa. 

“Seven Nation Army”, The White Stripes (2003)

Ya vendrán los fundamentalistas de Jack White a enumerar las bondades de su talento y lo prolífico de su carrera, pero lo cierto es que con The White Stripes, el músico logró meter un solo tema en el inconsciente colectivo. Y no es poca cosa. Cantito de cancha de fútbol, de arenga y militancia, “Seven Nation Army” tiene un ritmo único gracias a Jack y a la baterista y cantante Meg White. El tema fue el corte de su cuarto disco, Elephant, y con el que despegaron definitivamente, ganando dos premios Grammy y repercusión mundial. Meg y Jack que estuvieron casados de 1996 a 1999, pero se presentaban como hermanos (él tomó el apellido de ella) se separaron como banda en 2007. Ella no volvió a hacer apariciones públicas y él se desatacó como uno de los músicos más relevantes de la última década, ya sea como solista, productor, o con sus proyectos grupales con The Racounteurs y The Dead Weather. 

“I Believe In A Thing Called Love”, The Darkness (2003)

Con una estética entre Twisted Sisters y Spinal Tap, The Darkness sacudió a la escena británica cuando en 2003 lanzó su disco Permission to Land y vendió más de lo imaginado para un grupo de esas características. Con falsetes al mejor estilo Freddie Mercury y un look entre glam y retro, su cantante Justin Hawkins logró llamar la atención del público y los empresarios de la industria discográfica. Ese álbum vendió millones de copias, le siguió otro bastante exitoso y en 2006, la banda tuvo que parar forzosamente ya que Hawkins debía entrar en rehabilitación sí o sí. Los años pasaron, el grupo volvió en 2011, pero nunca pudieron repetir aquel éxito inolvidable que parece salido de la cápsula del tiempo, “I Believe In A Thing Called Love”. 

“Gangam Style”, de PSY (2012)

Corea del sur no ha dado solamente el KPop, para los desmemoriados bastará recordar el “baile del caballo” y el estribillo del “Gangam Style” quedará adherido por días, galopando adentro de sus cabezas. El rapero surcoreano creó un éxito de la nada, ayudado por un baile medio ridículo y la tracción de YouTube. Así, se convirtió en una sensación mundial y fue el primer video en alcanzar cifras imposibles, que superaron los 2 mil millones de visitas. PSY sigue componiendo y produciendo canciones en Corea, donde tiene mucho éxito y continúa cosechando éxitos en YouTube, pero nunca más pudo lograr semejante repercusión planetaria como la que tuvo con su “Gangam Style”. 

“All The Things She Said”, de t.A.T.u. (2009)

Detrás de este tema de amor prohibido estaba Iván Shapovalov, un psicólogo infantil devenido en director de publicidad y productor musical que hizo de t.A.T.u. un producto perfecto (por lo exitoso) pero muy poco ético. Después de una audición a la que se presentaron no menos de 500 chicas en Rusia, Shapovalov consiguió que Lena Katina y Yulia Volkova se convirtieran en el dúo de quinceañeras lesbianas más famosas del mundo. Aunque no eran homosexuales, según confesaron después, y entre ellas ni siquiera había una amistad, las chicas tenían que mostrarse siempre cerca, dándose besos, irreverentes. “All The Things She Said” ayudó a salir del clóset a millones de adolescentes que por primera vez veían una historia de amor entre jóvenes del mismo sexo llegando a los primeros puestos en los rankings de todo el mundo. Pero también recibió críticas despiadadas de los detractores de t.A.T.u. que llegaron a catalogar el estilo del dúo como “pop pedófilo”. En la actualidad, Lena Katina sigue cantando, se convirtió en madre y se mostró bastante antipática con la comunidad LGBTQ cuando declaró: “Dios creó al hombre para la procreación, es su naturaleza. El hombre está para proveer y ser fuerte, no aceptaré a un hijo gay”. Por su parte, Yulia perdió su capacidad vocal después de una intervención quirúrgica, también es madre y finalmente se declaró bisexual. Shapovalov, por su lado, siguió trabajando en la industria discográfica, pero nunca pudo repetir un éxito semejante. En la actualidad sería impensado algo así, no solo porque las chicas eran menores, sino porque en 2013, el presidente Vladimir Putin promulgó una ley contra la “propaganda homosexual”. 

“In The Shadows”, de The Rasmus (2003)

Con un video atrapante y una estética oscura y misteriosa, “In the Shadows” se convirtió en el hit de la banda finlandesa de rock alternativo The Rasmus. Como parte del quinto disco de estudio del grupo, Dead Letters, el corte logró un éxito inimaginable en los rankings de Europa y Oceanía. Pegó fuerte en el Reino Unido, y en Nueva Zelanda llegó a encabezar las listas. La parte visual jugó un papel importante en la llegada de este tema, ya que se produjeron cuatro videos diferentes para la misma canción. Con el cantante Lauri Ylönen al frente, la banda nació en 1994, de modo que cuando les llegó el éxito mundial, ya llevaban una década luchando por encontrar su lugar en el mundo de la música. Por estos días siguen tocando y sacando discos, con mucho éxito en su país y en el hemisferio norte y con un público fiel en el hemisferio sur que cuidan notablemente sus clubes de fans. 

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